Cómo la inteligencia artificial está evitando que las obras se atrasen
24 de Agosto, 2026 · Inteligencia Artificial · Gabriela Tapia
Imagen: Marek Ślusarczyk (Tupungato), CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons
En la construcción, la información que falta cuesta caro. Cuando una obra se atrasa, identificar la causa, asignar responsabilidades y llegar a un acuerdo entre dueños, desarrolladores y subcontratistas puede tomar semanas. Mientras tanto, los retrasos se acumulan, el presupuesto se agota y se pierden ingresos. Un hotel entregado dos meses tarde, por ejemplo, deja de percibir el ingreso por habitaciones de todo ese período: dinero que se esfuma directamente de la rentabilidad del proyecto.
La raíz del problema es la visibilidad. Una obra reúne a decenas de especialistas trabajando al mismo tiempo en superficies enormes y cambiantes. Sin un registro continuo y confiable de qué se completó, cuándo y por quién, las disputas se vuelven difíciles de resolver y el avance, casi imposible de predecir.
Ver la obra completa sin estar en la obra
La empresa estadounidense OnsiteIQ construyó una plataforma que cierra exactamente esa brecha. Despliega equipos que capturan el 100% de cada obra con cámaras de 360 grados, de forma semanal, quincenal o incluso diaria según el proyecto. Luego, un sistema de visión inteligente transforma esas imágenes en un registro geolocalizado que detecta el avance real de la construcción, marca los riesgos de seguridad y entrega información útil para la operación.
El resultado es un panorama casi en tiempo real, sin necesidad de estar presente. Un equipo que administra un desarrollo de más de 90.000 metros cuadrados puede revisar la obra completa en una sola jornada de trabajo, con conclusiones sobre el avance por piso, por especialidad y por zona.
El secreto: distinguir lo que "ya está" de lo que "todavía no"
Lo más valioso de esta tecnología es que no se limita a reconocer objetos: entiende en qué estado están. Como explica Rammohan Adabala, gerente de producto de la compañía, el sistema distingue un muro de yeso recién colgado de uno que ya fue cubierto o pintado. Esa diferencia es la que permite que una imagen se convierta en avance accionable para quien financia el proyecto.
"El sistema distingue un muro de yeso que ya fue colgado de uno que ya fue cubierto o pintado. Esa distinción es lo que permite convertir las detecciones en avance sobre el que el dueño puede actuar."
Resultados que se miden en dinero y en tiempo
Los números que OnsiteIQ ha medido con sus clientes hablan por sí solos:
- 20% menos atrasos en los proyectos, un salto enorme considerando que la mayoría de las obras se entregan fuera de plazo.
- Disputas resueltas tres veces más rápido: el 81% de los usuarios reportó resolver desacuerdos con mayor rapidez, con casos hasta siete veces más veloces.
- Entre 25.000 y 400.000 dólares ahorrados por proyecto, al detectar a tiempo problemas de secuencia y riesgos antes de que escalen.
- 24% más de previsibilidad en las entregas, según el 78% de los equipos que adoptaron la plataforma.
Desde su lanzamiento, la plataforma ha monitoreado más de 3.000 proyectos en más de 200 ciudades de Estados Unidos y Canadá, cubriendo más de 34.000 millones de dólares en nuevos desarrollos. Y su valor no termina con la entrega: terminada la obra, los administradores pueden usar el mismo registro visual para saber qué hay detrás de cada muro o localizar cañerías, sin adivinar ni romper nada.
La lección para cualquier industria
Este caso confirma una idea que en Streetflow defendemos desde hace años: el valor real de la inteligencia artificial no está en la tecnología en sí, sino en la información verificable que entrega. Una cámara que observa de forma continua y un sistema que interpreta lo que ve permiten medir lo que antes dependía de la memoria, de informes manuales y de fotos aisladas.
Ese es exactamente el principio con el que trabajamos en la video analítica que ofrecemos: transformar imágenes en datos confiables para tomar mejores decisiones, ya sea en una obra, en una fábrica, en un puerto o en la calle. Porque cuando lo que pasa se puede medir, lo que se invierte se puede proteger.
Fuente: OnsiteIQ reduces project delays by 20% — Ultralytics (Agosto 2026).
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